Hay actitudes que definitivamente no entiendo, ni quiero entender.

¿De qué se trata esa estúpida actitud de venir a jalar bolas después de joderme tanto la vida?

¿Es acaso la única manera de darme la razón o es un mecanismo de arrepentimiento?

Realmente no lo entiendo, ni me interesa entenderlo. 

Tal parece que la lección de dignidad que dan todos los amigos es cierto, y hasta que no ignoras profundamente a quien más te jode, no se dan cuenta de lo muy indispensable que eres. Justo allí se supone que te has dado tu puesto y que lograste tu misión de despecho e incomprensión, hacerle ver que te necesita aunque te haya dado una gran patada en el culo.

Que actitud tan cobarde la que asumen algunos, pretendiendo convencer a todos de algo que no son, fueron, ni será jamás. 

Que actitud tan absurda, tan ilógica, irresponsable y cínica. ¿Qué es lo que puedes pretender? ¿Lograr verte más patético de lo que ya has sido?

Realmente no sé si se trata de un enigma, no quiero resolverlo. Lo único que necesito es que dejes de fastidiarme.