Si algo he aprendido en mi vida universitaria, es que no importa cuantas leyes lea, cuantos artículos me sepa de memoria, cuanto aplique el Derecho Comparado; por sobre todas las cosas AMO organizar eventos, y aunque no tiene mucho que ver con lo jurídico, disfruto plenamente compartir con mis amigos esa experiencia.
Además, se acerca la fecha de mi graduación, y han aflorado todas esas ganas de tripearme mi vida universitaria a todo lo que da. Hay quienes creen que no he madurado, pero únicamente estoy dedicando mi tiempo a disfrutar y ser feliz, antes de que me corresponda “subir al estrado”.
En medio de ese deseo insaciable y muy adolescente comerme al mundo, decidí que este año viajaría demasiado y aprovecharía para conocer y vivir mucho más de lo que ya lo he hecho, ésto, aunado a la organización de un evento académico al que dedico buen tiempo, me hizo inventarme mi primer viaje del año.
Se acerca la semana de publicidad del evento y la meta era conseguir algunas pautas de radio y televisión en Caracas, afortunadamente lo logramos, y es así como Andrés y yo nos largamos a la capital a aventurar 2 días de -esperamos- mucha diversión.
Nos vamos el jueves con nuestras mochilas y muy, muy poco dinero. Irónicamente nos vamos en avión, pero eso es otro cuento. Debo confesar que estamos muy nerviosos y fiebrúos por tripearnos esta “gira de medios”, que no se escucha nada aventurera, pero créanme que sí lo será.
La foto es una muestra de nuestras expresiones de felicidad al obtener los boletos.